En oftalmología hablamos de cataratas para referirnos a la opacidad o pérdida de transparencia del cristalino, que es la lente natural que se encuentra dentro del ojo.
Es una de las causas más comunes de pérdida de visión en personas mayores de 40 años, aunque suele ser más frecuente por encima de los sesenta.
Visión borrosa: Los objetos pueden aparecer como si estuvieras mirando a través de un vidrio empañado.
Disminución de contraste: Puede que veas las cosas más apagadas.
Alteración de los colores: Los colores pueden parecer descoloridos o amarillentos, el violeta o azul pueden ser especialmente difíciles de distinguir.
Fotosensibilidad: Las luces brillantes pueden causar molestias o incluso dolor, como la luz del sol o las luces de los faros de coche.
Visión doble: Especialmente peligroso al conducir o realizar actividades que requieren de buena visión.
Miopización: Empeora la visión de lejos, sin embargo, este aumento de miopía puede mejorar la visión de cerca en una persona que ya padecía presbicia.
Catarata nuclear: Opacidad del núcleo central del cristalino, que afecta la visión de lejos y causa cambios de graduación.
Catarata cortical: Opacidad de la capa periférica del cristalino, que produce halos y deslumbramiento y dificultad para ver en condiciones de baja iluminación.
Catarata subcapsular posterior: Opacidad de la cubierta, que causa mucho deslumbramiento y un rápido empeoramiento.
Catarata congénita: Catarata presente desde el nacimiento, que puede afectar a la visión y el desarrollo visual del niño si no se trata a tiempo.
Catarata traumática: Catarata que se produce como resultado de una lesión en el ojo, como un golpe o una herida penetrante.
Catarata secundaria: Opacidad del cristalino que se desarrolla como resultado de otra enfermedad ocular, como la uveítis o el glaucoma.
El único tratamiento efectivo para las cataratas es la cirugía, que se conoce como facoemulsificación. Durante la cirugía, se extrae el contenido del cristalino, que es reemplazado por una lente intraocular (LIO).
La operación de cataratas es un procedimiento rutinario y muy seguro que se realiza bajo anestesia local. Se trata de una intervención mínimamente invasiva y de corta duración que no requiere hospitalización. En la actualidad, nos ayudamos de una tecnología muy avanzada que nos permite realizar la cirugía con una alta precisión y de manera indolora.
La lente intraocular que se implanta en el ojo durante la cirugía es definitiva y excepcionalmente requiere ser reemplazada. Las lentes se personalizan para cada paciente, atendiendo a sus características anatómicas, su demanda funcional y su graduación previa, corrigiendo el defecto refractivo si lo hay (miopía o hipermetropía).
Si no existe contraindicación, podrá escoger entre tres tipos de lentes:
Lente Monofocal: Proporciona una buena visión en largas distancias, con una excelente calidad de imagen. Sin embargo, para realizar actividades a cortas y medias distancias, lectura u ordenador, será necesario el uso de gafas.
Lente Trifocal/Multifocal: Ofrece una buena visión de lejos, de cerca y en distancias intermedias, a costa de sacrificar algo la calidad de imagen. La mayor parte de los pacientes tienen independencia completa del uso de gafas en todas sus actividades diarias. No obstante, pueden experimentar halos o deslumbramientos en situaciones de baja luminosidad o en presencia de fuentes de luz brillante. Por lo general, estos síntomas mejoran tras un período de neuroadaptación.
Lente EDOF/Rango Extendido/Plus: Este tipo de lente mezcla características de las dos anteriores. Brinda una excelente calidad de imagen para lejos y media distancia. La visión de cerca que se obtiene puede ser aceptable para algunos pacientes, aunque la mayoría necesitará usar gafas de lectura. Como ventajas, tienen menos fenómenos de halos que las trifocales y si la comparamos con la monofocal, esta aporta visión intermedia.
Si presentas astigmatismo, este también puede corregirse con la versión tórica de las lentes anteriores.
La recuperación después de la cirugía de cataratas suele ser rápida y sin complicaciones.
La mayoría de los pacientes experimentan una gran mejoría desde el primer día tras la intervención. Sin embargo, la visión definitiva puede tardar varias semanas en establecerse, por lo que si requiere graduarse la vista no podrá hacerlo hasta pasadas 4-6 semanas.
Si experimenta alguna complicación es importante que se comunique con su oftalmólogo para recibir el asesoramiento adecuado.
La cirugía de cataratas es un procedimiento seguro y efectivo para restaurar la visión. Si se siguen las instrucciones del oftalmólogo para la recuperación y se asiste a todas las citas de seguimiento, la mayoría de las personas pueden esperar una recuperación sin problemas y una visión clara.
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En este vídeo puedes ver qué es la cirugía de cataratas y cómo se opera.
En este vídeo puedes ver cómo se operan las cataratas, en aquellos pacientes que llevan una lente intraocular previa, para la corrección de la miopía.
Cuando hay patología del iris (aniridia, midriasis paralítica, traumatismos), podemos corregir esa alteración con el implante de un iris artificial. Ver vídeo.